Resumiendo el momento más importante del año… ¡NFL supplemental draft!

Mientras los juntaletras más exitosos del football desaparecen hasta agosto o se encierran horas y horas preparando previas, mientras los jugadores siguen liándola, creyéndose los amos del universo y más allá y mientras alguno más sensato se pierde la temporada por una mala acción entrenando (pobre Kiko Alonso), ayer fue  el momento más interesante del año, el draft suplementario. Un hecho frenético, lleno de llamadas entre las franquicias, con un pabellón abarrotado para semejante acontecimiento. Las casas de apuestas echaban humo, intentando predecir los picks y los jugadores esperaban su momento. Los 4 jugadores, porque no había más.

Obviamente, todo lo anterior es mentira. El draft suplementario es una de las cosas más absurdas y prescindibles de la NFL actual. El año pasado nadie eligió y este año más de lo mismo. Este draft nace en 1977 para acoger a aquellos jugadores que no han podido entrar, por alguna razón, al draft normal. Tampoco hay una gala ni nada parecido, se realiza mediante algo tan mundano y habitual como el envío de un e-mail. Ya podían hacer una llamada de skype o algo similar. Los equipos, agrupados por el record del año pasado, envían los jugadores que quieren y la ronda en la que quieren elegir al jugador. Esto es importante, porque pierdes el equivalente a esa ronda en el draft normal del año siguiente. Por ejemplo, San Diego eligió en 2007 a Paul Oliver en la cuarta ronda del draft suplementario y perdió su cuarta ronda del draft normal de 2008.

Y no os creáis, que a veces sale algo más que aceptable de este draft. Los dos últimos picks que se realizaron fueron Terrelle Pryor en 2011 en tercera ronda por los Raiders (entró a este draft por la imposibilidad de ir al otro por una suspensión) o, en 2012, los Browns que cogieron a Josh Gordon (el mismo que no para de liarla ahora) en segunda ronda. Problemas académicos o disciplinarios son los que suelen llevar a los jugadores a caer aquí, así como arrepentirse a última hora de quedarse en la universidad.

Os estaréis preguntando, ¿quién son los heroes, los cracks de los que los equipos han pasado este año? Pues como dije antes, sólo 4 jugadores que van a tener por aqui su momento de gloria y de los que no volveréis a oir hablar nunca.

Chase Clayton, WR, New Mexico

Clayton no jugó este año con New Mexico por ser declarado académicamente inelegible, pero el año anterior se marcó un verdadero temporadón como retornador. Un jugador que ha pisado multitud de posiciones en el campo, quizás podría hacerse un hueco en los equipos especiales, pero… complicado.

Darius Lipford, LB, North Carolina

Quizás el que más nombre tenga de los cuatro, tuvo una buena temporada en 2011 y era titular en UNC, pero la rotura del ACL en 2012 (dos veces) truncó su carrera. Volvió esta temporada tras casi 2 años parado jugando 10 partidos y se rumorea que ahora que es FA, los 49ers se han interesado por él.

Lakendrick Ross, DT, Virginia-Lynchburg

Enorme, realmente fuerte y realmente no da el nivel para la NFL. Eso sí, el chico hace mates

Traylon Shead, RB, SMU

Una vez fue un gran proyecto de RB, al nivel de alguno que está ya en la liga. Y ya, en Texas no funcionó y en SMU apenas tuvo protagonismo, propiciado sobre todo por las lesiones.