NaVorro Bowman, el último héroe de Candlestick Park. 49ers 34 – Falcons 24.

Muchísima historia ha vivido The ‘Stick. Y lo mejor es que puede todavía quedarle algún partido más según como resulte la jornada del fin de semana que viene. Desde 1971 que los 49ers se mudaron allí tras dejar el Kezar Stadium, historia de este deporte ha pasado por el césped de un estadio mítico como es este. Y lo mejor es que esta despedida en el aire me recuerda tanto a la de Ray Lewis el año pasado, que empiezo a ver con más y más opciones a San Francisco de cara a los playoffs.

Hasta a falta de un minuto para el final del partido, este texto se iba a titular “Roddy White brilla en la última sesión de Candlestick Park” o algo similar. Porque el receptor de los Falcons, completamente desaparecido toda la temporada, fue la gran estrella que todos estabamos acostumbrados a ver. Ese jugador que se ha escondido tras la figura de Julio Jones y que sin él no había sabido volver a un primer plano, ayer, en un escenario inigualable, decidió ponerle las cosas fáciles a Matt Ryan. Cada vez que el QB recibía el snap, siempre buscaba en primer lugar la ruta de White y, si no lo veía claro, ya pensaba en Gonzalez o Douglas. El ataque de Atlanta resultaba tan monótono como efectivo. Carreras inútiles de Steven Jackson que no parece ni la sombra del jugador que realmente es y pases a White, que acabó con 141 yardas.

BcOrfYtCIAE7i2w

Y tuvo Atlanta la opción de ganar, después del TD de Tony Gonzalez en su último MNF y recuperando el RB Jason Snelling el onside kick tras un fallo bastante claro de Bowman, que dejó a Atlanta con algo más de un minuto muy cerca del FG range y sólo 3 abajo. Pero Ryan en uno de los últimos pares buscó a Douglas, que no tenía su día, y por intentar capturar lo imposible con la oposición de la defensa, el balón salió rechazado. Uno de esos momentos en que SF, Atlanta y claro, Arizona entera (si perdían los 49ers dependían de si mismos para entrar en playoffs) contuvieron la respiración ante la incertidumbre que generaba la situación. Y es justo en ese instante, donde en el último minuto de juego en Candlestick Park, siempre aparece un héroe que cierra la historia como debe, con un final feliz que todo aficionado recuerde.

Y ese héroe fue Navorro Bowman. El mismo que 1 minuto antes no había sido capaz de coger el onside kick, llegaba como un toro, cogía el balón en el aire y echaba a correr sabiendo que era su momento. Nadie iba a pararle, nadie podía pararle, nada podía cerrar mejor esos más de 40 años. TD 49ers, 34-24 y partido cerrado, con lo que eso implicaba, estar clasificados para playoffs una vez más.

Bowman-Falcons-231213

Los 49ers no jugaron un encuentro espectacular. Crabtree es un soplo de aire fresco para un Kaepernick con pocas opciones más fiables que él. Y es que Colin no disputó un mal partido. Flojo en el pase, pero con ganas de demostrar cosas, de salir de pocket y correr, de mandar, alto y claro un “aquí estoy yo y voy a demostrar mi talento”. Si fuese un rival de la NFC, miedo me daría San Francisco. Llegan mejor que en el tramo medio de la temporada y en eliminatorias ya sabemos que Jim Harbaugh es casi un genio gestioáandolas.

Steve Young, Joe Montana, Jerry Rice… y otras muchas estrellas de la historia de la NFL jugaron en Candlestick Park como locales. No volverá a acoger un partido de liga regular aunque quizás, si se dan los resultados, si volvamos a ver un partido de playoffs allí. Es complicado que suceda, eso sí, ya que necesitan mínimo, la derrota de Seattle. Pero si no sucede, los Niners ya han dado a The ‘Stick el cierre que se merece.

CandlestickPark001