Halloween llega por adelantado a la NFC East.

No me decidía por ningún equipo de la división para hablar específicamente. Y es que tiene delito que, con el horrible inicio de año de los Giants, estén sólo a 2 victorias del liderato de la división. Se confirma que por nivel va a ser la peor de la liga y que la plaza de post temporada más barata saldrá de aquí. Lo cual no indica que vaya a caer en wildcard el que la gane, que aquí son muy de dar sorpresas.

Por un lado se enfrentaban Eagles y Giants en el duelo divisional de esta jornada. De los Eagles no sé qué decir. Chip Kelly se hunde semana tras semana en un ataque que no funciona. Es que ya ni lo hacen rápido. Es previsible, monótono, McCoy no arrasa, Vick se lesiona y solo Barkley saca a Philadelphia de su aburrimiento con algún pase de calidad, lo cual no es suficiente. Su único TD llegó de un mal punt (o más bien terrible snap al punter) de los Giants que metió una falta tensión al encuentro. Porque pese a que el ataque blue no funciona (15 puntos, todo de FG), la defensa estuvo como nunca, presionando a Vick y a Barkley, haciendo casi más sacks que en los 7 partidos anteriores y con la secundaria muy segura de lo que hacía. Eli ha encontrado lo que echaba de menos en Hillis, que dota al ataque de una variedad que antes no tenía, siendo clave en el último cuarto en el cual, salvo un pase a Myers necesario para un primer down que finiquitaría el partido, todos los balones pasaron por él. No hará big plays, pero avanza sus 4-5 yardas con la seguridad de que lo va a hacer sin sobresaltos. Para más efectividad, deben aparecer mucho más Cruz y Nicks que, si bien reciben muchísimos pases, apenas logran un buen avance. De todas formas, New York va por el buen camino.

9089325

A la misma hora que acababa el anterior encuentro, Dez Bryant se ponía a chillar a sus compañeros en la banda hasta que Witten aparecía para decirle cuatro cosas y bajarle los humos. ¿Qué había pasado? Pues que los Cowboys la habían liado. Llegaron a tener el partido finiquitado, pero estos chicos no saben gestionar el reloj, algo tremendamente grave. Romo en vez de buscar la carrera y que el reloj corriese buscaba el pase, con incompletos que paraban el tiempo. Esto le dio una primera oportunidad a Stafford que no logró aprovechar. Ya llevaba un partido de altibajos el QB de los Lions, llevando a cerca de 300 yardas a Calvin Johnson (que acabaría en 329, la sexta mejor marca de la historia) pero siendo interceptado un par de veces. Hasta yo dije que Dallas había ganado el partido. Pero Romo y la banda volvieron a elegir de manera pésima las jugadas. Y no solo eso, cuando Detroit se quedó sin tiempos muertos en una tercera larga, un iluminado de los Cowboys que no alcanzo a recordar se marcó un holding antológico que pararía el tiempo (aunque los Lions declinaron la sanción) y le daría una nueva opción a Detroit con minuto y pico por jugar y 30-24 en el marcador. Y Stafford no falló. Dos buenos pases profundos acabaron dejándoles con 24 segundos en la yarda uno. Stafford corre, llamando a sus compañeros para un último esfuerzo, dejandonos pensar que ese primer down iba a ser una spike ball, parando el tiempo. Pero en cuanto se colocaron, Matty decidió saltar por encima de su center y alargar el brazo para el TD.

stafford-fake

Delirio colectivo y el altamente criticado, Matthew Stafford lo había hecho. Había guiado a su equipo en un drive maravilloso. Que Megatron es muy bueno, pero no hay que quitar merito por ello al 9 de los Lions.

Nos quedaba para el segundo turno el Broncos-Redskins y al poco de volver del descanso saltó el upset alert. Washington ganaba 21-7 y los Broncos no estaban. ¡Ja! Sin ser el mejor día de Peyton que acabaría interceptado hasta en 3 ocasiones, los Redskins fueron peores que un equipo de barrio en el tramo final, lanzando intercepciones sin parar, dejando a Denver realmente cerca de su endzone una vez por minuto, sin defender la OL a RGIII hasta que acabó lesionado, saliendo Cousins para seguir lanzando picks. Del 21-7 al 21-45. Y 31-0 en el último cuarto para los Broncos. Durísimo castigo en un día que Denver no estuvo bien, pero que Washington tuvo pánico a ganar.

Y así estamos, con una división que da miedo. Muy propio de halloween.

dv021382918531