La segunda juventud de Philip Rivers. Chargers 30 – Cowboys 21.

Hacía tiempo, bastante tiempo, que no me ponía a ver un partido de los Chargers. Y realmente no lo vi por la franquicia de San Diego, sino porque, si el resto de equipos (Redskins, Eagles y Giants) le están dejando fácil la división a los Cowboys, quería comprobar que sensaciones dejaban, ya que les había visto ante los Giants en la jornada 1 y ante los Rams en la pasada, encuentros que no me parecían para valorar el nivel real de los de Dallas. Eso sí, les faltaba una pieza clave como Miles Austin para este partido y aún así, y pese a la derrota, me gustaron. Suena contradictorio, pero en cada drive dejaban cosas destacables que, si fuese fan de los Cowboys y sabiendo que a poco que hagan van a entrar en playoffs, podrían dar alguna sorpresa allí.

El mayor problema que le veo al equipo sigue siendo DeMarco Murray. No hizo mal encuentro, aunque destacó bastante más en jugadas de pase saliendo desde el lado de Romo para ganar 4-5 yardas que ganándolas en carreras. San Diego lo supo contener bastante bien y al final ya apenas intentaban que corriese, una de esas extrañas manías de la NFL actual de olvidarse del 50% del juego y basar los intentos de remontadas en que tu QB tenga el día. Porque Romo estuvo bien, correcto, sin grandes alardes, pero con un partido realmente seguro y eficaz. Su conexión con Dez Bryant resulta de las mejores de la liga en la red zone. Anoche le lanzó 2 pases complicados que el 88 de los Cowboys supo recepcionar como nadie para sumar 14 puntos en total. Bien Romo también diversificando los pases, siendo el rookie Terrance Williams el que más capturó, con 7. Aunque el propio Williams, en su afán de agradar ante la baja de Austin, ensuciaría su encuentro en pleno drive de remontada de los Cowboys intentando estirar el brazo para anotar el TD y llevándose un tackle a la par que le haría perder el balón y prácticamente el partido. Al final aparecería como siempre Witten para recibir casi cada pase e ir avanzando de primer down en primer down, pero sería inútil y Dallas no sumaría nada más a ese 21 en el marcador. No quiero olvidarme del gran encuentro de Sean Lee, cada partido mejorando el anterior aunque parezca imposible. 18 tackles totales y una INT retornada a TD que Rivers prácticamente le regaló.

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Hablando de Rivers, ya dije en la guía que me parecía que podía volver a buenos números. De momento, voy por buen camino. Partimos de que no me parecen los Chargers un equipazo como pueda serlo Denver (obvio, ¿no?), pero si me parece un bloque muy conjuntado que, si se quita ese miedo a ganar que tenían las 3 primeras jornadas, no digo entrar en Playoffs porque están muy caros en la AFC, pero dejar buen sabor de boca al finalizar la campaña, es posible. De momento están 2-2 y ayer, por primera vez en mucho tiempo, supieron asentarse en el partido y llegando desde detrás en el marcador, sin nada que perder como en otros encuentros, pasar por encima a Dallas y llevarse la victoria. ¡Y qué victoria! Rivers lanzando 3 TDs con más de 400 yardas, con una seguridad impresionante, digna de un QB que conoce perfectamente a sus receptores y que confía ciegamente en ellos. Porque antes de esta campaña nadie pensaría en Royal siendo uno de los que más TD anota. O siquiera en volver a ver a Antonio Gates pasando de 130 yardas como hace años, acumulando ya 364 en cuatro encuentros, a menos de 200 de su marca de la pasada campaña. La OL le da 1-2 segundos más a Rivers que la pasada campaña y este no los desaprovecha. Llegó a encadenar 13 pases completos seguidos en uno de los drives para acabar con 35/42. Creo que no hace falta decir mucho más de él. Partidazo.

Eso sí, por decir algo malo, la secundaria sigue haciendo aguas en ciertos momentos, permitiendo mucho, sobre todo los CBs. Eso y que Ryan Matthews parece ser el único que no se contagia de este buen estado del equipo. Sigue apático en el campo, cargando con el peso del equipo en las carreras, pero promediando solo 3.5 por intento. Resultaba incluso más efectivo en lo mismo que Murray, en pases laterales avanzando a primeros downs o dejando al equipo muy cerca. De todas formas, me gustó muchísimo más Danny Woodhead. Cinco carreras para 32 yardas, sí, pero ese alma de receptor que tiene porque quizás nunca ha sido un RB, hay días que resulta tremendamente eficaz. Y es que solo en 5 recepciones acumuló 54 yardas y 2 TDs que resultarían importantísimos para el devenir del encuentro. Y por cierto, debutó Manti Te’o por fin en liga. Muchas ganas de verle al 100%. Hay que darles más partidos para ver en qué queda su temporada pero, de momento, Rivers parece otro sin Norv Turner (el cual está haciendo que Cleveland sin apenas nada gane partidos, todo sea dicho).

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