La tormenta perfecta. Broncos 49 – Ravens 27.

No sabría ni por donde comenzar. Demasiado que contar, así que empezaremos por donde toda buena historia inicia, por un cuento que parecía ir perfecto hasta que se complica. El partido comenzó con algo más de media hora de retraso ya que en la zona de Denver había un fuerte tormenta eléctrica con la cual la NFL no iba a permitir el inicio. Un encuentro que se disputaba, como he indicado, en Denver, lo cual ya era extraño porque los Ravens debían haber comenzado la temporada en casa, pero al coincidir con un partido de baseball tuvo que cambiarse. Realmente no comparten campo, pero sí aparcamiento, lo que hacía imposible que se jugase en Baltimore.

Una vez solucionados los imprevistos, llegó lo deportivo. No estuvieron mal los Ravens en la primera parte, la verdad. Muy permisiva la defensa de los Broncos, sobre todo en la secundaria, permitiendo que Flacco encontrase varias veces a Torrey Smith, el cual acabó con grandes números la primera parte. Sin embargo, sus 2 TDs llegaron por tierra. Ambos de carreras cortas. El primero del FB Vonta Leach que estrenaba el marcador y el segundo de Ray Rice en un drive que los de Baltimore comenzaron en la yarda 2 de Denver gracias a un error en la recepción de un  punt de Wes Welker. Aun así, el juego terrestre no funcionaba en ninguno de los equipos. La idea de usar más a Bernard Pierce para dar descanso a Ray Rice dio un nulo resultado mientras que en los Broncos, Moreno demostraba que jamás debe ser el RB1 de este equipo.

Mientras, Peyton manejaba el juego aéreo con bastante comodidad. Se llevó un par de sacks yendo abajo en el marcador, pero pese a ello logró conectar 2 veces antes del descanso con el TE Julius Thomas (corred a ficharlo en el fantasy). Pero antes del descanso, las lesiones de Jacoby Jones al placarle su propio compañero en un fair catch y de Michael Oher en el TD de Rice cayéndole un compañero de la OL en la pierna, hacían presagiar que algo malo se avecinaba. Flacco en el último drive no lanzaba tan cómodo, se le echaban encima enseguida y sin Jones, Torrey Smith estaba mucho más marcado, luego apenas lograba avanzar con pases cortos a Rice. Además sin Pitta, los TE no funcionaban y Dallas Clark dejaba caer se sus manos un TD casi seguro. FG al borde del descanso que dejaba un reñido 17-14 para los Ravens.

Denver Broncos vs. Baltimore Ravens

Pero ahí se acabó el sueño de Baltimore y comenzó la pesadilla. Incluso podemos decir que la desató John Harbaugh al no pedir un challenge en una recepción que supuso un primer down de Wes Welker cuando se vió, claramente, que agarra el balón tras tocar el suelo. Peyton Manning activó el modo MVP y el Hall of Fame a la vez, como si fuese una fusión de personajes de Dragon Ball obteniendo algo sencillamente imparable. Por tierra Hillman y Ball daban mejor resultado que Moreno, pero por aire el show fue algo que nadie olvidará. En menos de 9 minutos había lanzado ya 3 TDs más, uno a Caldwell y los dos restantes a Wes Welker. Eran imparables y Flacco, olvidándose por completo que tenía un gran RB a su lado como Ray Rice, decidió que el juego terrestre no iba a sacarle del aprieto y si sus big plays. Como podéis suponer, el Flacco de playoffs no apareció en Denver y cada drive se acababa después de 3 snaps. Apenas 10 yardas totales de los Ravens en el tercer cuarto.

Pero a Manning no le servía con 5 pases de TD. Eso de de QBs flojos. En este instante aparece el otro Thomas, Demaryius, para poner el 6 en el casillero del QB de los Broncos. La euforia era absoluta, tanto que hasta Flacco, en un intento a la desesperada por remontar, se juega un 4ª & 4 que acaba interceptado y retornado para TD. Un pick 6 de toda la vida… bueno, no. Porque en un alarde de inteligencia suprema, el LB Danny Trevathan decide soltar el balón antes de cruzar la goal line. Este entra en ella y un jugador de los Ravens hábilmente lo recoge. Touchback y balon para Baltimore en su 20. Aún resuenan los gritos de su entrenador después de semejante fallo. Algún fallo más tuvieron los Broncos como un fumble de Dallas Clark que anula un incomprensible facemask de otro jugador. El partido lo cerraría (por si alguien no estaba convencido) Peyton con un pase a Demaryius de nuevo para el séptimo TD, el más largo de todos, de 78 yardas. Anteriormente Flacco había logrado conectar con Brown en la endzone, pero ya poco importaba. Denver se llevaba el partido, resultando un placer verles jugar y sobre todo esos drives “no huddle” de Manning.

Peyton se convertía así en el sexto jugador de la historia que lanzaba 7 pases de TD en un encuentro. Nadie lo realizaba desde el 69 cuando Joe Kapp (MIN) lo hizo ante los Baltimore Colts. Debe ser cosa de la ciudad. Golpe sobre la mesa y el fin de semana que viene viajan a New York. Reencuentro de los 2 hermanos.

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