Tim Tebow (II). La explosión mediática definitiva.

Viene de “Tim Tebow (I). La creación del mito.”

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Empezaba a crear sensación. Era un QB diferente, se le daba mejor correr que lanzar, sorprendía aunque le tuvieses completamente estudiado. Se adaptaba a distintas formaciones de ataque, le gustaba jugar en la Wildcat y llegó 2007, año de su explosión definitiva, año de su titularidad en Florida. Ya entonces tenía sus detractores, menos numerosos quizás que ahora, pero igual de críticos con su juego de pase. Debutó cerrando bocas, con 13 de 17 en pases completos para 300 yardas. No era más que un anticipo de la seguridad y eficiencia que iba a mostrar durante toda la campaña, acabando con un rating de pase espectacular en más de 175 puntos, segundo mejor de la NCAA. Pero aun así, los pases quedarían en un segundo plano. Arrasó literalmente por tierra. Promedió casi 5 yardas por carrera intentada, superando el record de la universidad en un único partido (para un QB) y fijándolo en 166 yds. Lideró su conferencia, la SEC en TDs de carrera (20) y en TDs totales (55), marcando su tope personal de carrera en un partido con 5. Números de otro mundo hablando de un QB.

Incluso como en su época de HS llego a jugar algún partido lesionado y a acabarlo pese a todo. Todas estas estadísticas no pasaron desapercibidas para nadie y más allá de entrar en el equipo del año de la SEC y de toda la NCAA, se llevó el trofeo Heisman, que se le otorga al mejor jugador de toda la liga universitaria esa campaña. Como era lógico, también gano el Davey O’Brien que le catalogaba como mejor QB de la liga. Retornando al Heisman, supero en la votación a un RB consolidado en la NFL como es Darren McFadden, convirtiéndose en el primer jugador de segundo año que lo lograba, con una diferencia considerable sobre el segundo clasificado. Se convertía así en el tercer jugador de la universidad de Florida en ganar tal galardón.

heisman 2007

El mito era imparable. Aparecían seguidores hasta debajo de las piedras. Pero pese a todo, en la pretemporada de 2008, Urban Meyer comentó sus intenciones de usar 2 quarterbacks, para descargar de presión a Tebow. De todas formas, cuidándose algo más de las lesiones, lideró a los Gators a un record de 12-1 en temporada regular, llegando a superar el record histórico de la universidad de TDs de carrera anotados en su encuentro ante Georgia, conde convirtió su TD número 37. Ganaron la SEC sin demasiadas dificultades y al ser rankeados como número 2 de la liga, jugaron el BCS Championship Game ante los número 1 de la nación, los Oklahoma Sooners, a los que derrotaron por 24-14. No anotó ningún TD en aquel encuentro, pero si fue nombrado MVP en ataque del partido en su duelo particular contra Sam Bradford. Era el mejor momento para los Gators y la conexión con Percy Harvin funcionaba a las mil maravillas. Además fue un partido con miga, ya que desencadenó la llamada Tebow Rule por los medios, que prohibía escribir frases en la pintura que usan muchos jugadores bajo los ojos para protegerse de los reflejos del sol. No lo realizó una única vez, aunque la más famosa fue aquella con “John 3:16” escrito, lo que llevó a que precisamente eso fue lo más buscado en google en muchísimo tiempo. Y no todo quedó ahí, también salió a la luz la charla que dio a sus compañeros en el descanso de ese partido, que había acabado tras los 2 primeros cuartos con 7-7 y desencadenó un enorme rendimiento de los Gators en la segunda parte. Coincidencia o no, un QB de la universidad de Florida era más conocido que muchísimos jugadores de la NFL.

En lo que si superó a Tebow el actual QB de los Rams fue en el trofeo Heisman de 2008. Tanto él como Colt McCoy quedaron por delante del de Florida, que decidió renunciar a presentarse al draft de la NFL, operarse del hombro para reducir el dolor que llevaba ya un tiempo arrastrando y jugar en su año senior con los Gators.

heisman 2008

Su última temporada fue quizás la más floja de las 4. Recibió más sacks que nunca, lanzó menos TDs que en las 3 campañas anteriores, aunque pudo correr más y mejor que ningún año, superando las 910 yardas aunque lejos de los 23 TDs de su año sophomore (14). Quizás también pasó sus peores momentos en un terreno de juego, como en el encuentro ante Kentucky en que tras un fuerte golpe de Marcus Gilbert al ir a hacer el tackle, quedó tendido debido a una fuerte contusión y fue trasladado casi al momento al hospital. El susto quedó en menos de lo que parecía, por suerte.

Kentucky vs. Florida

Este mismo año también superó algunos records, como el de TDs totales de carrera en la conferencia SEC, records establecidos por RBs y que un QB estaba pulverizando. No pudieron volver a jugar el BCS Championship ya que fueron incapaces de repetir el título de la SEC, cayendo, este año sí, ante Alabama por un duro 32-13. Esto les llevó a disputar la Sugar Bowl, arrasando a Cincinnatti por 51-24 y fijando Tim Tebow su último record en la NCAA, el de más yardas totales (pase y carrera, 533) en la historia de las bowls. Se acababa su época universitaria. Llegaba el momento definitivo.